Hola, me llamo Gonzalo Gallego. Desde pequeño sentía la necesidad de ayudar a las personas. Al principio pensaba en ser policía o bombero, pero todo cambió cuando conocí el mundo de las terapias. Tras recibir una sesión de reiki, descubrí que realmente quería dedicarme a trabajar con las personas.
Me formé como quiromasajista, realicé un máster en quiromasaje y completé los niveles 1, 2 y 3 de reiki. También me formé en cristaloterapia, geometría sagrada y en diversos cursos con enfoque holístico, entendiendo a la persona como un todo. Aun así, sentía que me faltaba algo más.
Finalmente descubrí una osteopatía respetuosa con el cuerpo, sin manipulaciones bruscas, y decidí formarme en la Escuela de Osteopatía Gaia, en Madrid. Allí encontré una forma de trabajo eficaz y agradable, en la que tratar contracturas resulta mucho más sencillo y prácticamente sin dolor.
Mi experiencia profesional comenzó como masajista y continuó durante mi formación como osteópata en el Club Balonmano Cangas. Desde entonces he trabajado en diferentes centros y también de forma independiente, acompañando a las personas en su bienestar.
Lo que más me motiva de este trabajo es ayudar a las personas a mejorar su calidad de vida, aliviar o incluso eliminar sus dolencias y aportar mi pequeño granito de arena para que quienes pasan por mis manos se marchen lo mejor posible y con las menos sesiones necesarias. También me gusta concienciar de que llevar una vida saludable es más sencillo de lo que parece, aunque requiere esfuerzo y amor propio.